¿Envejeciendo juntos?

Pensaba que al envejecer mi corazón, envejecería con él mi amor por ti, que se transformaría en otra cosa distinta. Cariño, quizás. Sin embargo, las estaciones pasaban, las hojas se marchitaban y, cuando volvían a florecer en primavera, mi amor seguía allí, intacto.

Pensaba que con el paso del tiempo, el doloroso vacío que dejaste en mi mundo se haría cada vez más pequeño. Pero tampoco fue así. Aquel vacío se fue llenando de recuerdos hasta tornarse en un insoportable dolor.

Pensaba que, tras tu partida, el mundo continuaría rodando. Pero, una vez más, no fue así. Porque tú eras, eres y serás mi mundo.

 

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